Recibir una llamada después de una mamografía para indicar que se necesitan imágenes adicionales puede generar preocupación. Sin embargo, regresar para una evaluación adicional no significa necesariamente que exista cáncer. En ocasiones, el radiólogo necesita observar nuevamente un área porque la imagen inicial no permite determinar con suficiente claridad si se trata simplemente de tejido normal superpuesto o de un hallazgo que merece estudiarse con mayor profundidad.
Precisamente en este aspecto, la tomosíntesis digital de mama ha demostrado uno de sus beneficios más interesantes. La mamografía 3D recopila múltiples imágenes desde diferentes ángulos y permite reconstruir el tejido mamario en secciones que pueden evaluarse individualmente. Al disponer de más información visual desde el estudio inicial, el radiólogo tiene mayores posibilidades de diferenciar estructuras normales de áreas que realmente requieren atención. Estudios recopilados por la Sociedad Americana Contra el Cáncer han encontrado que la mamografía 3D puede reducir la probabilidad de que una paciente tenga que regresar para pruebas adicionales después de una mamografía de detección.
Para la paciente, esta ventaja va más allá de la tecnología. Una evaluación que ayude a aclarar desde el principio ciertas áreas puede evitar estudios adicionales innecesarios en algunos casos y reducir el periodo de incertidumbre que se produce mientras se espera una segunda evaluación. Aun así, si el radiólogo recomienda imágenes adicionales, una sonografía, una resonancia o una biopsia, es importante completar el seguimiento. Ninguna modalidad de imágenes elimina completamente la posibilidad de necesitar pruebas complementarias.
La experiencia de realizarse una mamografía 3D es muy similar a una mamografía convencional. La mama se comprime para obtener imágenes adecuadas y, durante la adquisición, el equipo se desplaza formando un pequeño arco. El estudio utiliza rayos X en dosis bajas y los equipos de tomosíntesis autorizados para uso clínico son evaluados bajo estándares de seguridad y efectividad. Realizar los estudios recomendados y dar seguimiento oportuno a cualquier hallazgo continúa siendo una de las decisiones más importantes para proteger la salud de la mujer.