Puerto Rico tiene una población cada vez más adulta. Según estimados del Censo, el 26% de sus habitantes tiene 65 años o más, etapa en la que aumenta el riesgo de pérdida de densidad ósea y fracturas. La osteoporosis debilita progresivamente los huesos, pero puede desarrollarse sin dolor ni síntomas evidentes. En muchas ocasiones, la primera señal aparece cuando ocurre una fractura en la cadera, la columna vertebral o la muñeca.
Un estudio poblacional realizado entre mujeres de 50 años o más residentes en San Juan encontró una prevalencia de fracturas vertebrales de 11.2%. La cifra aumentó de 5.4% entre las participantes de 50 a 59 años a 22.4% entre las de 80 años o más. Entre quienes presentaban fracturas vertebrales, el 71% tenía osteoporosis y cerca del 94% desconocía el estado de sus huesos. Estos datos demuestran que una persona puede experimentar daño óseo sin saber que existe una condición subyacente.
La densitometría ósea o DXA es un estudio rápido, no invasivo y de baja radiación que mide la densidad mineral de los huesos, principalmente en la cadera y la columna lumbar. Sus resultados ayudan a identificar osteoporosis, reconocer una disminución de masa ósea y estimar el riesgo de futuras fracturas.
Antecedentes familiares de fracturas, menopausia temprana, bajo peso, tabaquismo, consumo excesivo de alcohol y uso prolongado de determinados medicamentos pueden aumentar el riesgo. El médico debe evaluar estos factores y determinar cuándo corresponde realizar el estudio. No es necesario esperar a sufrir una fractura para conocer la salud de los huesos: identificar la pérdida de densidad a tiempo permite considerar medidas para proteger la movilidad, la independencia y la calidad de vida. Pregunta a tu médico si necesitas una densitometría ósea. Cuidarte es VITAL.