La densitometría ósea es VITAL porque mide la densidad mineral del hueso y permite detectar osteopenia u osteoporosis antes de que ocurra una fractura. Muchas personas descubren que tienen fragilidad ósea solo después de una caída, cuando ya existe un daño que pudo haberse prevenido. En población puertorriqueña se ha documentado una carga importante de enfermedad ósea: un estudio reportó que la prevalencia de osteopenia fue de 42% en columna lumbar y 56% en cuello femoral, mientras la osteoporosis alcanzó 12% en columna lumbar y 8.7% en cuello femoral.

Ese panorama demuestra que la pérdida de masa ósea puede estar presente sin síntomas evidentes. Por eso la densitometría no debe verse como un estudio secundario. En otro análisis de adultos puertorriqueños, la prevalencia ajustada de osteoporosis en hombres puertorriqueños fue de 8.6%, una cifra mayor que la observada en hombres blancos no hispanos y en hombres mexicoamericanos comparados en ese estudio.

La urgencia aumenta cuando se consideran las fracturas vertebrales, muchas veces silenciosas. Un estudio en San Juan encontró que entre mujeres con fracturas vertebrales, 94% no conocía su estado óseo, y 71% tenía osteoporosis. Eso significa que una gran cantidad de personas puede convivir con fragilidad esquelética sin saberlo, hasta que llega una complicación que afecta movilidad, independencia y calidad de vida.

La densitometría ósea permite intervenir temprano con orientación médica, nutrición, actividad física y tratamiento cuando hace falta. Detectar a tiempo la pérdida de hueso es proteger tu futuro, tu movimiento y tu autonomía. Cuidar tu salud es VITAL.